
La vieja idea de que los alimentos enlatados no son una buena opción nutritiva, es algo que queda en el pasado, pues estos productos son una buena alternativa. Desde luego, que hay quien prefiere todo fresco, pero hay días en que el tiempo no alcanza para nada y entonces se puede echar mano de la despensa.
De acuerdo con la nutrióloga Virginia Pegueros Fernández, los alimentos son cultivados y elegidos especialmente. Llegan a la lata bajo estrictas normas de higiene y son envasados en el momento adecuado, en el cual el producto se encuentra en el grado de maduración y su conteniendo mantiene la mayor cantidad de atributos nutrimentales.
¡Qué lata!
En el enlatado, explica, el tiempo entre la cosecha, el transporte y el procesamiento de los alimentos es relativamente corto.
“Esta es una de las principales razones por las que el alto valor nutritivo se mantiene, es un excelente medio para conservar los alimentos en forma estable ya que protege las vitaminas y minerales, debido a que son cocinados a la temperatura exacta y el tiempo adecuado.”
Cerrada la lata, agrega, la pérdida de nutrientes se detiene y los alimentos se conservan, gracias a que no están en contacto con el medio ambiente, es una manera fácil y segura de agregar vitaminas y minerales a la dieta.
En algunos casos, como el del puré de tomate, el enlatado aumenta la cantidad de algunos nutrimentos como los licopenos, sustancias propias del jitomate y con cualidades benéficas que pueden proteger contra el cáncer, y por ser antioxidante también protege contra enfermedades cardiovasculares.
Las cantidades de sal y azúcar utilizadas son controladas cuidadosamente de acuerdo a las recomendaciones generales para consumo humano, lo que en muchas ocasiones no sucede en la casa cuando preparamos alimentos y no contamos con la medida exacta.
Muchos productos enlatados están disponibles en presentaciones con poca sal y sin sal, convenientes para personas hipertensas. En cuanto a problemas de obesidad, es posible llevar una alimentación sana y balanceada con base en alimentos enlatados: atún, verduras, etc.
Frescura atrapada
Los enlatados son alimentos frescos, que han sido cocinados y colocados en un envase con un recubrimiento interno de grado alimenticio que los protege y no existe ningún peligro al consumirlos, incluso de una lata que se haya abollado.
Peguero Fernández —asesora de la Cámara Nacional de Fabricantes de Envases Metálicos— no deja pasar un hecho importante: “Las latas son cerradas herméticamente y sometidas a un proceso de calentamiento uniforme, por lo tanto, no se necesitan aditivos y pueden consumirse de forma segura y confiable”.
Su vida en almacenamiento es más larga que cualquier empaque de otro material. Los envases de acero no son tóxicos y no afectan el sabor ni la calidad del contenido. Las latas son impenetrables a la humedad, gases, luz y olores, por lo que los alimentos se conservan en óptimo estado por más tiempo.
En México los procesos de enlatado son regulados obligatoriamente por la Norma Oficial Mexicana emitida por la Secretaría de Salud, lo que garantiza que el alimento sea manipulado y preparado en óptimas condiciones de calidad e higiene.
1 comentario:
Eso es bueno, en mi trabajo viagra online lab, venden las latas de comida, o enlatados de atun con maiz o cosas asi y no saben mal la verdad.
Gracias, buen post.
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